Cherrapunjee está en India, y durante años se consideró el punto más lluvioso del planeta. Su media de lluvias anuales alcanza los 11.430 milímetros, pero la particularidad, es que la precipitación se concentra en la estación monzónica. En conclusión, la lluvia es increíblemente abundante y en un período de tiempo concentrado.




SAM: ¿Qué es eso?; GIMLI: Sólo un jirón de nube.; BOROMIR: Se mueve veloz. Y contra el viento.; LEGOLAS: ¡Crebains de las Tierras Brunas!; ARAGORN: ¡Escondeos!; BOROMIR: ¡Merry! ¡Pippin!; ARAGORN: ¡Frodo! ¡Sam! ¡A cubierto!; GANDALF: Espías de Saruman.
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jueves, 13 de septiembre de 2012
Chocó
En el Chocó, el área noreste de Colombia que mira al Pacífico, registra en algunos puntos hasta 13.000 milímetros de lluvia anuales (especialmente en el municipio de Lloró), y es una de las candidatas a disputar como la zona más lluviosa del planeta. Es una zona de selva, y clima tropical, una combinación que permite una de las riquezas biológicas más altas del mundo.




viernes, 7 de septiembre de 2012
Milford Track
Podría ser uno de los paseos más bonitos del mundo (entre glaciares, cascadas gigantes, lagos, árboles longevos gigantes, acantilados escarpados entre fiordos y más cascadas). Claro que nadie podría olvidar llevar lo que sea para resguardarse de la humedad y el agua que cae a literalmente a “cascadas” en uno de los puntos más lluviosos de la tierra. Al suroeste de la Isla Sur de Nueva Zelanda pueden llover entre 6.000 y 8.000 milímetros al año, una cantidad de agua que deja su huella en el paisaje con cientos de “ríos” que caen en las laderas abruptas de las montañas y bosques que se ven saturados de musgos y hongos, como en un paisaje encantado:


El trayecto del sendero más famoso de Nueva Zelanda se llama Milford Track, una ruta de senderismo que atraviesa una zona de montañas y bosque lluvioso templado dentro del Parque Nacional de Fiordland. Los puntos a unir son el lago Te Anau, hasta seguir en dirección norte hasta el área de Milford Sound, o la zona de fiordos del país famosa por sus aguas espejadas y decenas de cascadas que en torrentes caen al mar. En todo el trayecto se atraviesan selvas, humedales, y hasta un fantástico paso de montaña, todo dentro de un camino que era utilizado por los nativos maoríes y hoy es una de las atracciones turísticas del país. Lo que sigue es una selección de imágenes del trayecto que no siguen un itinerario lineal, sino más bien, que sirven para ilustrar los paisajes increíbles que pueden esperar a quienes atraviesan el lugar.





























El Milford Track es un sendero que se realiza tanto con empresas privadas que organizan excursiones guiadas, como libremente, siempre respetando un regulado sistema de permisos y contemplando que no está permitido el camping. Se requiere de un nivel físico relativamente exigente y dispuesto a soportar un clima cambiante.
Para iniciar el trayecto, hay que partir desde Te Anau, un pequeño poblado junto al lago. Sobre todo entre octubre y abril, se realizan la mayoría de los recorridos en dirección norte y a lo largo de cuatro días, pernoctando en zonas especialmente delimitadas en cabañas gestionadas por el Departamento de Conservación. Sólo se permiten un máximo de 90 senderistas al día, por lo que es importante reservar con meses de antelación. Y por supuesto, de más está aclarar que no vale quejarse por el “mal clima”.
El trayecto del sendero más famoso de Nueva Zelanda se llama Milford Track, una ruta de senderismo que atraviesa una zona de montañas y bosque lluvioso templado dentro del Parque Nacional de Fiordland. Los puntos a unir son el lago Te Anau, hasta seguir en dirección norte hasta el área de Milford Sound, o la zona de fiordos del país famosa por sus aguas espejadas y decenas de cascadas que en torrentes caen al mar. En todo el trayecto se atraviesan selvas, humedales, y hasta un fantástico paso de montaña, todo dentro de un camino que era utilizado por los nativos maoríes y hoy es una de las atracciones turísticas del país. Lo que sigue es una selección de imágenes del trayecto que no siguen un itinerario lineal, sino más bien, que sirven para ilustrar los paisajes increíbles que pueden esperar a quienes atraviesan el lugar.
El Milford Track es un sendero que se realiza tanto con empresas privadas que organizan excursiones guiadas, como libremente, siempre respetando un regulado sistema de permisos y contemplando que no está permitido el camping. Se requiere de un nivel físico relativamente exigente y dispuesto a soportar un clima cambiante.
Para iniciar el trayecto, hay que partir desde Te Anau, un pequeño poblado junto al lago. Sobre todo entre octubre y abril, se realizan la mayoría de los recorridos en dirección norte y a lo largo de cuatro días, pernoctando en zonas especialmente delimitadas en cabañas gestionadas por el Departamento de Conservación. Sólo se permiten un máximo de 90 senderistas al día, por lo que es importante reservar con meses de antelación. Y por supuesto, de más está aclarar que no vale quejarse por el “mal clima”.
martes, 28 de agosto de 2012
Bosque de los árboles longevos
Tienen formas curiosas, incluso un tanto enrevesadas. Se ven fuertes, resistentes. Son superárboles, o específicamente, pinos longevos, una especie que puede alcanzar edades milenarias y superar en supervivencia a ejemplares como los de los bosques de secuoyas (aunque no lleguen a superarlos en altura). Sólo crecen en montañas del oeste norteamericano, en California, Nevada y Utah y se cree son los organismos no clonados vivientes más antiguos del planeta. A menudo, apenas tienen hojas, y hasta parecen árboles muertos, pero no lo están. Simplemente, sobreviven en condiciones extremas, tanto, que incluso mientras peores son las condiciones, más longevos son.
Se encuentran en las Montañas Blancas de Estados Unidos, y en ciertas zonas con mayor densidad, llegar a formar un pequeño bosque como en el condado de Inyo, al este de California (Ancient Bristlecone Pine Forest). La especie en concreto es el Pinus Longaeva o pino Bristlecone, un tipo de árbol que crece a unos 3.000 metros sobre el nivel del mar, incluso a veces en medio de un bosque de otras especies. Uno de los más longevos posee unos 4.750 años de antigüedad, un árbol bautizado como el “Matusalén Grove”, que no está señalizado para protegerlo del vandalismo. Pero incluso, existía un árbol más longevo, de unos 5.000 años estimados, y que increíblemente, fue talado.
Los pinus longaeva pueden alcanzar los 15 metros de alto, siendo llamativos por su particular corteza amarillenta y brillante y por su aspecto de “árbol muerto” aunque en realidad no lo estén. Debido a las condiciones extremas sus hojas son escasas y su madera es dura y resinosa como para resistir todo tipo de erosión, plagas o enfermedades. Incluso, algunos árboles pueden poseer una parte “muerta” durante miles de años, mientras que otra no perdura y se desarrolla por otros miles de años.
El bosque de los Pinos Longevos, uno de los mejores puntos para observarlos, se encuentra al este del valle de Owens, en la Cordillera Blanca, y permanece abierto al público entre mediados de mayo y hasta finales de noviembre. Como último dato curioso, algunos ejemplares muertos de ésta especie encontrados, según estudios, han alcanzado los siete mil años de edad, según como miremos, apenas un rato.
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